teresa de las mañanas que no encuentras nada.
era una mañana a finales de octubre, mañana de entre
semana que se convertía en día, y el día en noche.
pues una vez mas no encontraba mis llaves de casa y una
vez mas no quería quedarme afuera.
al conocer su astucia decidí pensar como piensa ella,
pues no piensa como cualquiera. ella finalmente es quien
decide donde van las cosas, porque es quien las coloca
según su alcance y su avance.
me di a la tarea de buscar en ropa de días anteriores,
buscar en los cajones. también en el carro, y en el jarro,
que esta en la sala. pensé entre las cobijas, entre las
cosas, en el hueco que tiene la cama.
busque en el cuarto de mi hermano, busque en la sala y en
la cocina, en el comedor. busque en la oficina como posible
perdida mía.
jamás encontré las llaves en lugares cuerdos. finalmente,
un día tome un pequeño velís de mi closet. el lugar menos
indicado. un sitio que difícilmente uno tiene acceso en una
actividad diaria.
pero así es teresa, teresa que en sus días cotidianos, no
se olvida que tiene cabeza, pero la cabeza la tiene en otros
lados. anda en otro mundo.
asi es teresa, teresa y su arte de esconder las cosas.
1 comentario:
:
Así se llama mi madre, me hiciste recordarla.
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