Ella, una mañana apareció así, con las medias rasgadas, cómo si se las hubiese jalado. Recuerdo también que mis manos recorrieron su cuerpo. Si, pasaron por sus muslos, su cadera, su cintura, pero no recuerdo haberlo hecho de esa manera.
Era a penas el principio del invierno, algo parecido a esto es lo que todas las noches me quitaba el sueño. Tener sentenciado de una buena vez todo lo que nos haríamos, como con un manual y con pasos a seguir, seguir sin un orden, pero sí seguirlo a tus ordenes.

1 comentario:
si recuerdas haberlo hecho de esa manera :) quiero ese día otra vez.
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